¿Cómo empatillar anzuelos de pesca de forma rápida y fácil?

¿Cuáles son los mejores nudos para atar un anzuelo de pesca?

Para poder llevar a cabo una buena sesión de pesca es necesario tener un material completamente adaptado a las necesidades de cada pescador, de cada práctica y de cada presa. Ello requiere, de entre otras muchas cosas, conocer y preparar los nudos para anzuelo más eficaces en cada caso.

De hecho, es posible conseguir capturas aunque nuestras herramientas estén un poco maltrechas si conseguimos hacer bien esta lazada. También podemos pescar con un mal estado de la mar o con un cebo formado por cualquier tipo de alimento. Estas condiciones pueden llevar consigo dificultades, obligarnos a que nos esforcemos de más pero, si realizamos un nudo de manera equivocada no conseguiremos hacernos con ninguna captura.

Los nudos pueden fallar principalmente por dos razones: porque se deshacen o porque se rompen. Por este motivo, es necesario que los revisemos, ya que puede existir demasiada tensión o muy poca. En el caso de observar algo extraño, hay que reemplazar el tramo de línea donde encontremos la erosión o reducción del grosor del filamento, de cara a no dejar que ello suponga un problema en mitad del intento de la captura.

Son muchos los nudos que existen, pero no es necesario conocerlos todos para conseguir anzuelar. A continuación, vamos a explicar cuáles son los más básicos y esenciales y la manera en que se debe realizar cada uno de ellos. Recuerda que los pasos son fundamentales y no debemos restarle importancia a ninguno; en cualquiera de ellos reside la posibilidad de empatillar bien los anzuelos de pesca. Saltarse alguno o hacerlo de manera incorrecta es la base para errar en nuestro intento a la hora de realizar un buen nudo de pesca y, con ello, perder un buen ejemplar que se lleve nuestro anzuelo.

Nudo de pesca tipo lazo

Este nudo es el más básico de todos. Se puede utilizar prácticamente para cualquier cosa; aunque si se recomienda para algo en concreto es para unir la gameta del anzuelo con el emerillón.

Existen dos variantes de este lazo. Por un lado, el lazo simple y por otro, el lazo reforzado. La diferencia entre ambos es básicamente el número de pasadas que se realizan por la zona interior, que es mayor en el segundo caso.

Nudo de pesca lazo de sangre

Si queremos empatillar anzuelos que formen parte de dos líneas de tamaño y diámetro similar tenemos que unir la línea madre al puente, consiguiendo lo que comúnmente se denomina “cola de rata”.

Este tipo de nudo se utiliza principalmente para la pesca surfcasting y es muy importante conocerlo, puesto que nos puede sacar de muchos aprietos. El momento propicio para hacer dicha lazada es cuando, al realizar el lance, se nos parte la línea cerca de la zona del carrete. En ese momento es cuando se puede utilizar un nudo lazo de sangre y continuar con la jornada de pesca. Eso sí, para el próximo día debemos cambiar el hilo.

Nudo manual para empatillar anzuelos

Este tipo de nudos son efectivos para aquellos pescadores que desconfíen del nudo que pueda estar hecho por una máquina. Si se obtiene de esa manera, se debe comprobar previamente su estado; aunque lo más recomendable es que empatillemos nuestros propios nudos.

Esto nos va a dar ahorro, fiabilidad y, por encima de todo, un hilo anudado de manera adecuada a cada imprevisto de pesca que podemos encontrarnos en una jornada. De hecho, si lo conocemos bien, vamos a poder realizarlo en cualquier momento, sin necesidad de interrumpir la actividad.

Nudo tipo ocho

Este tipo de nudo de anzuelar es otro de los más sencillos. Nos puede servir para cantidad de cosas como, por ejemplo, para atar los anzuelos de anilla. La recomendación de uso de este es mayor en el caso de que se utilicen gusanos muy finos o lombrices. Usando el nudo de pesca tipo ocho, los anzuelos estarán más ajustados y, además, van a tener una presentación mucho más limpia.

Nudos para señuelos

Este tipo de nudo es quizás uno de los más resistentes. Como los anteriores, se trata de una lazada que no revierte grandes problemas a la hora de realizarse. Se hace de manera muy similar al nudo de ocho, aunque se entrelazan las líneas un poco más que en el nudo anterior.

Cuando finalices un nudo siempre debes asegurarte de un par de cosas.

  • Por un lado, que no quede demasiado apretado, ya que el exceso de fricción o calor puede hacer que la línea se rompa. Un truco interesante es lubricar con nuestra propia saliva o agua un nudo cuando se termina de hacer.
  • Por otro lado, se deben recortar los cabos sueltos sin pasarse demasiado de largo, para así evitar los enganches o que al estirarse se alcance el límite y el nudo se deshaga.

Son muchas las maneras de empatillar anzuelos, o hacerles nudo, como quieras llamarlo. Es probable que no conozcamos todos, ya que son muchos y no resultan obligatoriamente necesarios. Pero saber cuáles son los básicos puede ayudarnos a resolver problemas en cualquier jornada de pesca. De hecho, con solo practicarlos un poco podremos olvidarnos de tener que abandonar un día que pueda ser muy bueno en cuanto a capturas se refiere. No existe el nudo perfecto, pero conocer algunos de ellos puede ayudarnos mucho; no hace falta llevar la enciclopedia en la cabeza, pero sí escoger aquellos que nos puedan hacer un mejor apaño y practicarlos hasta que salgan perfectos.

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